Diy rápido: Una falda

f6

Tenía un retazo de un algodón americano maravilloso. No sabía que hacer con él. A veces me pasa con las telas tan lindas, que me da hasta pena gastarlas. La tenía guardada hace un tiempo, hasta que un día mi princesa la vio. Y me pidió que le hiciera “algo”. Después de pensarlo un rato se me ocurrió un proyecto fácil y rápido (en 15 minutos estaba listo!!) una falda para ella.

Le tomé la medida de la cintura, y la multipliqué por dos. El problema era que el ancho de mi tela era de solo 1 mt, y necesitaba 1,12… asique decidí que la falda sería de solo un metro… Se supone que si fuera justo el doble de tela, o incluso el triple, las faldas quedan más consistentes, pero el resultado me gustó igual.

Luego le medí el largo (acá será a gusto del consumidor, a mi personalmente no me gusta que ande con faldas muy cortas, creo que incluso es incómodo para ella). Al largo le sumé 10 cm para darme un margen amplio de costura (para la cintura y la basta, prefiero que me quede más largo y acortarlo.)

Entonces, la cantidad de tela, dependerá de las medidas del usuario. En mi caso los materiales serían así:

– Tela de 1 mt ancho (la medida de la cintura x 2) x 38 cm de largo (28 el largo deseado + 10 cm margen)
– 56 cm de elástico (acá también va a depender del ancho de la cintura, a mi me gusta cortarlo de la misma medida, y al coserlo, recogerlo un poco, de manera que afirme la falda pero no le moleste).
– Hilo a tono

Pasos:

f1
1. Cortar nuestro rectángulo según las medidas que tenemos.

f2

2. Por el lateral, coser el margen con los derechos juntos. Yo agregué además un zig zag en las orillas, para darle una mejor terminación.

f3
3. Hacemos la cintura. Es importante acá tomar la medida del elástico que tenemos. Hacemos primero un pequeño pliegue de unos 0,5 cm (marcamos con la plancha) y luego un segundo pliegue que sea lo suficientemente ancho para que nuestro elástico pase a través de él. Dejamos un espacio abierto para poder introducir el elástico.

f4
4. Introducimos el elástico por el espacio que dejamos abierto, para facilitar la tarea yo uso dos alfileres de gancho (imperdibles creo que también los llaman). Uno en el extremo que introduciré en la cintura de la falda, y otro en el otro extremo del elástico, que además lo afirmo a la tela, más de una vez me ha pasado que al tratar de avanzar con el elástico aparece entero por el otro lado. Con paciencia vamos avanzando con el elástico por el interior de nuestro doblez. Una vez que dimos la vuelta entera, cosemos el elástico para juntarlo. Es importante acá usar una puntada elástica, o se nos romperá a la primera postura. Las máquinas de coser tienen zig zag, esa es una puntada que sirve. Algunas traen un zig zag que está pespunteado, ese es el ideal para coser elástico. Luego cerramos la abertura por donde pasamos el elástico.

f5
5. Hacemos la basta. Igual que en el paso anterior, hacemos primero un doblez pequeño (marcamos con la plancha) y luego el definitivo. Sujetamos con alfileres y cosemos.

¡Listo!
Fácil, rápido, lindo y exclusivo!!

Anuncios

¿Qué tiene que saber un niño de 4 años? seguir educando emociones…

Fuente: guiainfantil.com

Fuente: guiainfantil.com

Estaba el otro día leyendo un artículo y me llamó la atención una parte de él. Se contaba la historia de un grupo de mamás, en algún foro de internet, donde se discutía que es lo que debía saber un niño de 4 años. Muchas madres empezaron a postear largas listas de los logros de sus hijos, que incluían cosas impresionantes, como contar hasta 100, los nombres y orden de todos los planetas, leer, escribir… y un largo etcétera. Me acordé de todas las veces en que, por mi profesión, amigas o familiares me han preguntado que debería saber un niño a cierta edad, como para poder calificar su desarrollo de “normal”. Yo misma me he encontrado preocupándome por que uno de mis hijos no ha conseguido algún hito que se espera para su edad.

Dándole una vuelta, y en sintonía con lo que leía en el artículo, vi que también acá existía una oportunidad para educar emociones, esta vez principalmente las nuestras. ¿Qué debería saber un niño de 4 años? pues bien, debería saber reír, debería saber jugar, debería saber abrazar, saber que lo quieren y que siempre lo querrán, debería saber que tiene un lugar en el mundo y que él ahí es imprescindible, irremplazable. ¿Cómo se logra ésto? pues fácil!! con amor, con compañía, con contención en los momentos difíciles, con espacios, y acá un tema que da para una tesis de doctorado: con tiempo para aburrirse!, con abrazos, con risas, con momentos de juegos y con disciplina.

¿Y nosotros? ¿qué emociones deberíamos educarnos? pues bien, principalmente el manejo de la ansiedad, las ansias de éxito, las expectativas elevadas… Cada niño es distinto, cada niño tiene su ritmo, y si bien hay ciertos hitos que se esperan a distintas edades (y que por lo demás tienen rangos mucho más amplios que lo que uno piensa), deberíamos preocuparnos más si nuestros hijos no se ríen, no se enojan, no juegan, no se entretienen, no se aburren, no sabe que lo quieren… Mucho más que si no saben contar hasta cierto número.

Nuestra primera tarea como padres es querer a nuestros hijos. Sin condiciones. Sin excepciones. Y parte de quererlos es ayudarlos a conocerse, ayudarlos a controlarse, ayudarlos a ser responsables. Querer mucho no es lo mismo que consentir. Muchas veces nos confundimos. Querer mucho es todo lo contrario, es buscar lo mejor para el otro, y eso queridas, cuesta trabajo, sangre, sudor y lagrimas. Por eso, en vez de estar preocupados del éxito, de los hitos del desarrollo, preocupémonos del lado humano, de ser capaces de educar niños felices, niños de bien, niños llenos de virtudes, respetuosos, responsables, trabajadores…

¿Están de acuerdo o no? El camino fácil es llenarlos de actividades, y profesionales de apoyo, para que “sepan” muchas cosas. Eso no es del todo malo, pero hay otro camino que recorrer primero, y ese es el difícil, que es enseñarles lo que nadie nunca les enseñará en otra parte: a ser humanos.

Un bolso, para mi princesa y para mí!

tbfin1

Quería hacerme un bolso para llevar mi computador (que ya tiene su funda acolchada) por lo que recurrí como siempre a pinterest y encontré muuucha inspiración… Al final usé este como base, pero con las medidas que necesitaba yo. Cuando corté la tela me dí cuenta que me quedaba un retazo justo para hacer un bolso igual para mi hija, asique me puse manos a la obra: dos bolsos iguales, uno grande y otro chico, no sé quien estaba más entusiasmada con la idea, ella o yo! jajajaj

Materiales:
tb1
Bolso grande
– 2 rectángulos de 42×50 cm (parte frontal y trasera del bolso). Yo usé una lona de ikea, lo ideal es que sean telas pesadas (tipo mezclilla o algodones gruesos) para darle estructura y resistencia a la bolsa.
– 2 rectángulos de 72×7 cm (para las correas).

Bolso chico
– 2 rectángulos de 21×25 (bolso)
– 2 rectángulos de 35×5 (correas)

Instrucciones:
tb2

1. Hacer la correa (tira, mango): primero doblar por la mitad. Planchar. Luego llevar los extremos hacia adentro (a la linea que marcamos como la mitad) y volver a doblar. Planchar y afirmar con alfileres. Coser. Repetir lo mismo con la otra tira. Dejar a un lado.

tbfranc
2. Con el revés de la tela juntos, cosemos tres bordes, lo más cerca posible de la orilla, dejamos abierto lo que será la parte superior de nuestro bolso. Esto es para hacer una costura francesa, para mí, una forma rápida de darle una buena terminación a proyectos que como éste no llevan forro en su interior. Una vez que hemos cosido los bordes (tenemos las dos telas de la parte delantera y trasera del bolso por su lado exterior, es decir, derecho). Luego damos vuelta el bolso, ahora vemos el revés de la tela, y cosemos nuevamente los tres bordes, esta vez, con un poco más de margen (0,5 aprox dejé yo). Es importante que la primera costura quede dentro, para que después no se vea.

tbdoblez
3. Terminación superior: con la ayuda de la plancha, hacemos un doblez a 0,5 cm, y luego volvemos a doblar, de manera que tenemos una “basta”. Cosemos por todo el borde, procurando que la costura afirme los dos dobleces. En la foto se ve que para este paso yo dejé libre el brazo de mi máquina, es más fácil así (mi máquina es muy básica, probablemente todas las máquinas lo hacen, si no, resulta igual).

tbbox
4. Este paso es opcional. Yo quería que la parte inferior de mi bolso fuera plana, o con terminación de caja, por lo que, nuevamente di vuelta la bolsa, para trabajar por su interior o revés de la tela. En la parte inferior, hice en cada esquina una marca a 6 cm en el bolso grande (y a 3 en el chico). Cosí por esa linea y corté la punta. ES importante chequear, antes de coser y cortar, que el ancho del fondo sea el deseado, y que la costura inferior se toque con la lateral.

tbtira
5. ¡Y último! vamos a coser las tiras o correas. Hice una marca a aprox 6 cm desde los laterales y desde el borde superior (a 3 cm en el bolso chico) y ahí puse mis correas, las cosí por todo el borde, y en la parte inferior hice un doblez (para dar una mejor terminación). Me aseguré de coser bien este borde (dibujé un cuadrado y sus diagonales con la máquina).

¡Listo! Felices mi hija y yo con nuestros bolsos combinados!

¿Te animas?

¡Si tienes dudas o comentarios escríbenos!

Educar en las Emociones III: Atención

hermanitos

Ya hemos hablado de los celos (y hablamos harto). Son difíciles de manejar principalmente por su naturaleza irracional. Al final los niños cuando sienten celos, lo que sienten es que la atención hacia ellos ha disminuido. Madres del mundo, no sientan culpa. Claramente a medida que uno va teniendo más hijos, la CANTIDAD de tiempo que puede dedicar a cada uno va disminuyendo. Todavía me acuerdo de cuando mi hijo mayor empezó a estar cerca de dar sus primeros pasos. Todo el día, literalmente, TODO el día, yo andaba medio doblada, dándole las manitos para que el pudiera caminar como quería. Fue tanto que nunca aprendió a gatear. Es más, creo que nunca tocó el suelo con sus manos…
En fin, a lo que voy es a que los niños necesitan atención. No atención flotante (como la que podemos prestarle a las noticias mientras revisamos algo en el celular), si no que necesitan todos nuestros sentidos a su disposición. Eso nos piden, eso es lo que demandan cuando se ponen celosos de sus hermanos más chicos (que por su fragilidad claramente necesitan nuestra atención total). Me está pasando ahora. A pesar que cuando nació mi quinto hijo, la anterior (mi única hija) no sintió celos para nada (la verdad, tenía 1 año 7 meses, creo que no tiene recuerdos de lo que era su vida sin esta guagua), ahora (que él está cerca de cumplir 1 año, y por lo tanto, quiere caminar y moverse todo el día) yo noto que ella está buscando más atención. Me pide más que hagamos cosas juntas, quiere, a pesar de haber sido muy independiente para jugar, que esté sentada al lado de ella mientras juega, ir conmigo a todas partes… incluso me ha pasado que mientras estoy con el más chico, dejando que se quede parado solito un par de segundos, que ella me muestra como también puede pararse sola (a pesar que camina hace muuuucho rato).
¿Qué hacer entonces? claramente hay algo de celos, es normal, parte de la vida (todos hemos sentido celos alguna vez ¿no?), si bien son leves, y hasta el momento no ha tenido grandes cambios de conducta, es una buena oportunidad para ayudarla a conocer lo que está sintiendo. Hice una pequeña revisión y me quedo con estos tips (ya les contaré si me funcionan):

– Prestar atención sin exagerar: buscar alguna actividad que podamos compartir juntas, en la que podamos conversar y estar solas las dos, en su justa medida. Está bien darles algunos espacios especiales cuando se están sintiendo desplazados, pero tampoco es bueno exagerar, recordar que cuando los niños son chicos vamos moldeando su conducta también con las nuestras.

– Buscar actividades que lo involucren con su hermano (a) menor, o con el que esté sintiendo celos: Siempre hay algo que podamos hacer todos juntos, algo donde puedan pasarlo bien y vivencien la experiencia de que compartir puede ser gratificante, o sea, es rico estar solo con la mamá (o persona que lo cuida con mayor frecuencia) pero también lo paso bien cuando hay alguien más.

– No ridiculizar: si cualquiera lo lee creerá que nunca lo hace, pero la verdad es que muchas veces sin darnos cuenta los estamos haciendo sentir ridiculos. Por ejemplo, en el caso de mi hija, cuando me muestra que puede pararse sola, yo la miro, le digo que muy bien, que claro, que ella le está enseñando eso a su hermano, que es lo primero que tiene que lograr él para que después ella le pueda enseñar a caminar. En cambio, uno podría caer en la tentación (y creanme que me pasa) de decirle, ay, tu eres grande ya caminas… ¿Me explico? Sin desvalorizar al niño, pero tampoco sobre valorizar la conducta (lo que también sería ridiculizar), como contestar, oooh muy bien, excelente, que bien te paras solita (si en el fondo ella sabe que puede, solo nos está probando).

– Y muy importante: paciencia!! nunca olvidar que están pasando un momento difícil, que saldrán de él (todos hemos sobrevivido a los hermanos ;)) y que tenemos que acompañarlos en esta etapa, estando más atentos a lo que les pasa, pero sin caer en ser excesivamente permisivos para que no “sufran”. Eso sólo les traerá más dolor a largo plazo.

Barritas de Cereal

barritas 3
Hace tiempo que tenía ganas de hacer barras de cereal para mandarles colaciones más sanas a mis niños, pero no me había hecho el tiempo. Buscando encontré esta receta (Ver receta original acá), que cumplía con mis requisitos: usar algunas muestras gratis de cereal, y varios restos de cajas.

Al final tuve que hacer algunos cambios por los ingredientes que tenía en mi despensa en ese momento, pero quedaron bastante buenas, a los niños les encantaron y partieron felices hoy al colegio con una en su Lunch Box! (el tutorial para hacer una acá)

Ingredientes (Para 8 unidades):
– 4 tazas de cereal (yo mezclé varios tipos)
– 2 tazas de marshmallows (yo tenía de los mini)
– 1 cucharadita de miel
– 30 gr. chocolate de cobertura (yo usé semi amargo)
– Un puñado de chips de chocolate

En una olla derretir los marshmallows junto a la miel y al chocolate. Revolver constantemente, es una mezcla extra pegajosa por lo que se pega (y quema) rápido. Una vez que todo está derretido, sacar del fuego y agregar los cereales. Dejar enfriar un poco (no mucho por que se endurece y se pega). Yo agregué en este punto los chips de chocolate, y revolví. No sé si fue la mala calidad de los chips que usé o si la mezcla estaba todavía demasiado caliente, pero se me derritieron todos.
Con cuidado, y paciencia, poner la mezcla en una fuente que forramos con papel mantequilla (papel de cocina) previamente engrasado. Con una cuchara y una espátula (acuérdense que es extra pegajosa) vamos estirando la mezcla en la fuente (la que yo usé debe ser aprox de 30 x 30 cm). Una vez que hayamos cubierto toda la fuente, presionamos fuerte con la ayuda de la cuchara para que la mezcla se compacte.
Dejamos enfriar (yo las dejé por lo menos una hora) y las cortamos.

barritas

Como teníamos comenzales expectantes, y hambrientos, los invité a ayudarme a hacer los envoltorios. Luego de cortarlas, las envolví en alusa plast, y con cartulinas de colores y troqueladores, cada uno eligió sus diseños (solo cortamos cartulinas del porte necesario, las pegamos por atrás con cinta de doble contacto, y en la parte delantera decoramos con figuras recortadas con los troqueladores en un vinilo auto-adhesivo que tenía por ahí, se podrían poner figuras de cartulina también, sólo habría que agregar pegamento). Barritas personalizadas para cada niño, además de un rato entretenido para terminar con los envoltorios.
¡Y Listo! Acá ya casi no quedan, pero las guardé en un frasco hermético, seguro que aguantan algunos días. Si se refrigeran, aconsejo sacarlas un rato antes de comerlas, para que no estén tan duras.

Diy: Una Lonchera (lunch box)

lunchfin

Con el colegio aparecen también los talleres optativos, actividades extraprogramáticas, que tan bien le hacen a nuestros hijos, pero que ponen una nueva dificultad para las mamás: como mantener a nuestros niños bien alimentados si pasarán tantas horas fuera de la casa.
Ya tengo el tema medio resuelto, un yogurt y una barrita de cereal (que a veces se las cambio por un pan) y con eso reemplazamos la hora del té. El problema es que no consideré que este año N2 (mi segundo hijo) empezaba con este ritmo y no compré a tiempo una lonchera (lunch box) para él. ¿Resultado? acá me encuentro haciendo la lonchera, reciclando una bolsa que tenía una capa térmica, un pedazo de mezclilla (jeans) de un pantalón viejo y mucha paciencia… ya que me según sus propias palabras: “lo único que quiero es que tenga un Yoshi (de mario bros) naranjo… Acá me encuentro entonces, después de haber armado la aplicación de yoshi, cosiendo mi lunch box.
Me basé en el tutorial buenísimo de The Purl Bee (acá), con algunas modificaciones para poder ponerle la parte térmica que es indispensable para el yogurt.

Acá va:

Materiales

lb1
– Un rectángulo de 73 x 30 cm (A), este será el exterior de la lonchera. Si como en mi caso quieres poner una capa térmica en su interior, es necesario cortar un segundo rectángulo con estas mismas medidas (B).

– Un rectángulo (C) de 3 x 13 cm para el cierre con botón.

– Sesgo (también conocido como cinta al bies, o bias tape), aproximadamente un metro.

Pasos:

loop

1. Doblar el rectángulo C por la mitad. Marcar (idealmente con una plancha). Abrir y doblar hacia la linea que acabamos de hacer, de manera de cerrar el rectángulo, queda más parecido a una tira (o cuerda). Coser por el borde abierto.

lbbias

2. Si usas dos telas diferentes para el exterior e interior, es necesario juntar el rectángulo A con el B. Yo lo hice con un zig zag por todo el borde. Así podemos trabajar como si fuera una sola pieza de tela.

lbbias2

3. Coser el sesgo en la que será la parte superior de la bolsa. En este punto hay que coser también la pieza para el cierre con el botón.

4. Con los derechos juntos, coser el borde lateral y el borde inferior de la bolsa.

lbinte

5. En la costura inferior, marcar 4 cm desde la punta, coser y cortar. Esto es para que la base de nuestra bolsa sea plana y estable.

lb8

6. Dar vuelta la bolsa, Coser el botón elegido para el cierre justo en la mitad. Acá yo agregué un paso y cosí velcro en los dos lados superiores, para evitar que las cosas se cayeran. Al parecer la tela que elegí (jeans o mezclilla) era muy rígida y no me dejaba cerrar bien sólo con el botón. ¡¡Y Listo!!

* Mi lonchera tiene una aplicación de Yoshi que hice yo misma (se nota :)). Sólo imprimí un dibujo del dinosaurio (?), lo recorté por partes, corté en fieltro o paño lenci las distintas piezas, y las uní con puntadas simples. Luego lo cosí (con zig zag) a la parte delantera de mi bolsa.

No es una lonchera perfecta, pero al gusto absoluto del consumidor! (mi hijo). La próxima quedará mucho mejor! ¡a seguir progresando y trabajando la tolerancia a la frustración! (Nos sirve de ejemplo para lo que hablamos acá)

Educar en las emociones… Tolerancia a la frustración

Mucho se ha hablado, y escrito, sobre la tolerancia a la frustración y la importancia de desarrollarla desde la primera infancia. He escuchado muchas veces, a varias madres decir “mi hijo tiene 0 tolerancia a la frustración”. Yo solo pienso, ¿a quien le gusta que las cosas no le resulten?, ¿estamos como especia preparados para estar satisfechos al no lograr resultados? pues creo que no. Es parte del ADN humano. Todos, y que levante la mano el que no, queremos conseguir lograr ciertas cosas, y a todos nos molesta el no poder cumplirlas.
¿Es un problema entonces el tener baja tolerancia a la frustración? Si y No. (si tiene usted baja tolerancia a la frustración, lo sabrá inmediatamente, la ambiguedad de mi respuesta le molestará profundamente ;)).
Es un problema sólo en la medida en que nos paraliza e impide seguir adelante. El tener problemas para tolerar la frustración no debería ser sinónimo de falta de perseverancia. Cuando nos cuesta manejar la frustración al no conseguir algo que esperábamos conseguir (el que se enoje por no lograr algo que ni siquiera pensaba que podía, tiene otro tipo de problemas), ahí es cuando tenemos dificultades. Algo de frustración es bueno, significa que estamos vivos, que las cosas nos importan, que no andamos asumiendo tareas y desafíos con apatía por la vida.
¿Se entiende?
¿Cómo entonces ayudamos a nuestros hijos a que sepan manejar la frustración? (Que no la sientan sólo los hará adultos apáticos, poco involucrados). pues fácil, o sea, no es fácil, pero existen ciertos pasos y conductas que podemos adoptar para ayudarlos:
1. Olvidar la noción de éxito en las tareas cotidianas: Supongamos que le piden a su hijo que haga cierta tarea en el hogar (por ejemplo sacar la basura, levantar la mesa) y las cosas no están hechas como usted esperaba, en vez de empezar con la lista de errores, primero felicite el que la tarea se haya realizado. En otro momento, haga usted la tarea junto con su hijo, y vaya explicándole el paso a paso a seguir.
Si tu hijo ordena, felicitalo, no le digas que las cosas no están en su lugar. Ya habrá tiempo para que aprenda que el orden tiene un “orden”.

2. Recuerdale que hay cosas más importantes que el resultado: Tendemos a preguntar ¿Cómo te fue? después de una prueba, o incluso de un partido de fútbol. Cambiemos la pregunta por un ¿Cómo lo pasaste? pongamos a veces la emoción, el sentimiento de nuestros hijos sobre su resultado (que ojo, no deja de ser importante, sólo que no queremos que sea el centro).

3. Juega: juega con ellos, distintos tipos de juego, libres, estructurados, de mesa, imaginación, dibujo, etc… que vean cuanto cuesta lograr un resultado como uno se lo ha esperado, que se enfrenten a ser “pillado” en la escondida, que sepan lo que es perder un gol, que la torre se derrumbe, que el robot de lego no funcione como lo pensaba, sin hacer un gran tema de ésto. Déjalos también jugar solos, que se enfrenten a estas situaciones contigo cerca, pero solos.

4. Da el Ejemplo: ya he hablado de este tema varias veces, pero es que es esencial!! Cuando tengas la oportunidad de mostrarles algo que te ha costado, algo que te ha provocado más de un disgusto, compartelo con ellos, puede ser como un cuento, o con el relato de las cosas tal cual pasaron, lo importante es que vean como incluso tú tienes que enfrentarte a la frustración. (ojo acá, no trates de mostrarte perfecto cual super héroe, sino tal cual eres).

¿Seguimos trabajando las emociones entonces? ¿Cómo lo has pasado hasta acá?